Sal y ganadería en el Reino de Granada (siglos XIII-XV)

  • Entidad: Proyecto I+D financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación
  • Código: (HAR2011-24767)
  • Director/Investigador principal: Antonio Malpica Cuello
  • Personal adscrito al proyecto: Joaquín Molero Mesa, Albero García Porras, Indalecio Lozano Cámara, Eva Alcázar Hernández, Raúl González Arévalo, Lorenzo Cara, Luca Mattei, Guillermo García-Contreras Ruiz, Sonia Villar Mañas

La economía salinera ha sido analizada solo en los últimos tiempos como elemento sustancial para la organización del territorio, anteriormente se fijaba en aspectos fiscales y comerciales. A partir de la idea central de conocer las salinas desde tal perspectiva, se pueden establecer las relaciones entre las explotaciones salineras y una de las actividades económicas más desconocidas, la ganadería. La existencia de una agricultura de regadío en el periodo nazarí, en el que se desarrolló notablemente, impedía la convivencia con la cría de ganados. Por eso los animales tenían que mantenerse fuera del área irrigada y, en consecuncia, de las poblaciones, lo que ha dejado huellas importantes en los paisajes granadinos (majadas, albacaras, etc). La armonización de los espacios irrigados con los destinados a la ganadería también están sujetos al consumo de sal, que es muy importante para la alimentación de los ganados, ya que su condición de rumiantes les hacía comerla en cantidades más o menos significativas. Por otra parte, un conjunto de tierras dedicadas a cultivos de secano, a veces eventualmente e incluso irrigadas de manera ocasional, permite la presencia de ganado en las tierras que rodean a las salinas y a las áreas de cultivo irrigadas.